Practicamos, enseñamos, formamos instructores, adoptamos al Yoga como una forma de vida. No como un dogma ni religión, no como un sistema cerrado de preceptos, ejercicios o ritos, sino como una morada donde el alma se descubre, se reconoce y se expresa desde la originalidad de cada ser.
El Yoga nos encontró en un momento de nuestra vida, cuando estuvimos listas para entrar en su mísitca, a veces creemos que vamos hacia el Yoga pero creo que el Yoga nos encuentra cuando nos permitimos ver hacia adentro. De lo contrario es otra práctica o herramienta más a la que nos anotamos y al tiempo abandonamos o cambiamos por otra.
El verdadero Yoga se practica cuando le encontramos el sentido y razón de ser en nuestra vida, cuando vemos los cambios y transformaciones que nos modelan y cambian nuestra realidad, a veces de forma abrupta y otras de manera muy sutil.
Yoga es más que asanas o posturas, está más allá de los límites del mat o colchoneta de práctica, se respira y vive en cada lugar que habitamos o acudimos.
Yoga fue el motor que dio vida hace varios años a Munay Ki espacio para el alma.
Yoga es una manera de vivir que eligo y que eligieron muchas personas que se acercaron buscando sanar, aprender, entender, superar, estar mejor.
Te pregutarás si hoy el Yoga no esta en tu vida o si no sentís el deseo de descubrirlo y practicarlo, ¿este espacio tiene algo para darme?...es muy posible, casi seguro te diría, que si exploras los riconoces de esta página haya mensajes, contenido, conocimiento que te encuentre y traiga algo nuevo y bueno a tu presente. El Yoga nos abrió las puertas, me abrió la puerta para que hoy esté acá escbribiendo, creando modos de abrir puertas para seres como vos, sean o no practicantes de Yoga.
Con amor y respeto, al servicio de un bien mayor. Gracias por haber llegado hastá acá.
Crea tu propia página web con Webador